
Al mismo tiempo, en el mismo país, el Proyecto de Policía Amigo está reconstruyendo la confianza entre la policía y las comunidades. Piensa en ese desafío: en un país con historial de inestabilidad, convertir a los oficiales de policía en aliados de los barrios a los que sirven. Programas de capacitación, diálogos comunitarios, participación juvenil. Es trabajo lento y poco glamoroso. También es la base de toda sociedad funcional.
Pero el dinero es casi la parte menos interesante. Porque lo que realmente se hace es esto: se conecta a personas que viajan por placer — a través de esa pequeña contribución que quizá ni siquiera sepan que realizan — con comunidades que nunca conocerán, en países que quizá nunca visiten, para abordar problemas que quizá nunca vean.
Se construyen hilos invisibles entre continentes. Se demuestra que el comercio y la compasión no son opuestos. Y se prueba que cada transacción puede ser una transacción ‘plus’: plus educación, plus salud, plus oportunidades, plus esperanza.
Y luego se cuentan las historias. No solo de los proyectos apoyados por la Fundación Europamundo, sino de todo el ecosistema de cambio. Porque la transformación no pertenece a ninguna organización. Nos pertenece a todos.